Ofrezco asesoramiento y acompañamiento jurídico en derecho civil, mercantil e inmobiliario, con la posibilidad de recurrir a la mediación cuando tiene sentido buscar acuerdos antes de llegar a juicio.
A continuación encontrarás algunos ejemplos de situaciones en las que puedo ayudarte, pero no es una lista cerrada: si tu caso no encaja exactamente aquí, puedes igualmente escribirme y lo vemos.
Inmobiliario
En el ámbito inmobiliario te acompaño en decisiones y conflictos relacionados con inmuebles, como por ejemplo:
- Compraventa de vivienda, local o inversión (arras, contratos, escritura).
- Operaciones de compra para alquilar o de inversión.
- Arrendamientos urbanos y conflictos entre propietario e inquilino.
- Desahucios.
Además de otros asuntos que puedan surgir alrededor de la propiedad y el uso de inmuebles.
Civil y Familia
En el ámbito civil y de familia trabajo con muchos tipos de conflictos y decisiones personales. Algunos ejemplos:
- Reclamaciones de cantidad e incumplimientos de contratos privados.
- Arrendamientos de vivienda o local: impagos, resolución, dudas sobre clausulado.
- Separaciones y divorcios desde una perspectiva dialogada.
- Herencias y reparto de bienes, desacuerdos entre herederos.
Y otros asuntos civiles que puedan surgir alrededor de tus relaciones personales o patrimoniales.
Mercantil
En el ámbito mercantil puedo ayudarte con diferentes situaciones que afectan a tu actividad profesional o empresarial, por ejemplo:
- Contratos de prestación de servicios, distribución o colaboración.
- Relaciones con proveedores y clientes.
- Acuerdos entre socios o discrepancias sobre cómo se está gestionando el negocio.
- Incumplimientos contractuales o dudas antes de firmar.
Y, en general, con otras cuestiones relacionadas con contratos y relaciones de negocio.
Mediación
Cuando la situación lo permite, ofrezco mediación en conflictos civiles, mercantiles e inmobiliarios. Es una opción para quienes quieren intentar un acuerdo antes de ir a juicio: sentarse a hablar, ordenar el problema y buscar soluciones que ambas partes puedan asumir, dejando luego el acuerdo por escrito de forma clara y segura jurídicamente.
Si tu caso no encaja exactamente en estos ejemplos, no pasa nada. No necesitas ponerle “etiqueta jurídica”: puedes contarme tu situación y te diré con honestidad si puedo ayudarte o si es mejor derivarlo a otro profesional.